De nada sirve ir a más velocidad si los recuerdos te encadenan.

25 de marzo de 2012


…Piensa en el mar. En el mar cuando rompe contra esas rocas. Rompe con fuerza, una fuerza incontrolable. Jamás nadie será tan fuerte como él.


Algún día me gustaría tener el 1% de la fuerza y la dureza que tiene él, y otro 1% de su majestuosidad, belleza y maternidad. Es capaz de luchar contra lo que se le venga en gana, y arropa tanta belleza en sus adentros… es libre y puro, y lucha por su libertad, por su sitio en el mundo. Me imagino estar en la mente del mar, algo que sé que no existe, pero soy así, me lo imagino; y no soy capaz de alcanzar ni el dos por ciento de lo que sentiría si fuese él. A veces lo miro, y me recuerda los cientos de motivos por los que estoy viva, y lo grande que puedo llegar a ser, otras veces sin embargo, delante de él me siento el ser más pequeño de la tierra y me dá pánico. Pese a todo, sé que algún día, podré ponerme en su lugar, y para ese entonces, espero estar bien preparada. Mientras tanto, me siento, fumo, recapacito y crezco.

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Tenemos la maldita costumbre de creer que por pensar en un futuro, éste será mejor. Hacemos miles de planes con la esperanza de poder cumplirlos algún día de nuestras activísimas y diversas vidas. Loterías, trabajos, relaciones, herencias desconocidas y sueños (im)posibles. Cada cual con sus peculiaridades y antojos. Nos sentamos y movemos el mundo a nuestro parecer, abrimos la mente e intentamos comprender al resto, y ala vez planteamos una estrategia de cómo lucharemos en su contra. Queremos hacernos un sitio en el mundo, y confiamos en que la gracia divina estará de nuestro lado. Maldita sea, vivo en una sociedad de ‘Soñadores sin fronteras’ y no te lo voy a negar, es una sensación magnífica. Sin embargo, veo como el tiempo se consume, cada hora que invertimos en planificar nuestras vidas, se larga sin preguntarnos a dónde se dirije, y nos quedamos con el culo encajado en esperanzas que ni siquiera tenemos aseguradas. El tiempo se larga, y seguimos sentados frente a servilletas llenas de garabatos y listas de cosas que hacer antes de morir. Todo esto, para que al final, la vida, tenga otros planes para nosotros. Todo esto, para que cuando nos miremos viejos y podridos delante del espejo, pensemos ‘que jodida es la vida, qué larga parecía y qué pocas cosas me ha dado tiempo a cumplir’.


Solo saco dos conclusiones en limpio de todo esto: Una, dejaré de hacer planes en una servilleta, y dos, que nadie nunca me arrancará mis sueños de las manos, porque sin ellos, sentada en una silla o montada en un avión, no sería nadie y mucho menos podría tener fuerzas para esperar algún futuro por muy incierto que sea.

7 de marzo de 2012

Me sé cada uno de los versos que utilizabas para dormirme. Repito la acentuación, las paradas entre estrofa y estrofa, los suspiros e incluso recuerdo tu piel caliente de gallina literalmente excitada. Tu brazo en mi espalda, y en tus manos hojas desgastadas, en las mías pura adrenalina, puro placer.


Cierro los ojos, me cubro, me arrejunto a la almohada. La maldita rutina de todas las noches desde que 'la adrenalina duerme en camas separas'.

1 de marzo de 2012

Por ejemplo tu ropa en una silla,
por ejemplo mi copa en el suelo,
por ejemplo 'no me hagas cosquillas'
por ejemplo que me encelen tus celos.

20 de febrero de 2012



Recuerdo perfectamente como nos meneaba el viento, de un lado para otro, mientras el frío del asiento se mojaba por las olas del mar. El barco daba tumbos y nosotros dos, allí arriba, escuchando la música que sonaba en una radio comarcal nos zambullíamos el uno en los ojos del otro.
Se te daba bien abrazarme, abrazarme de manera que yo me sintiese en casa, ahí, en tu pecho.
Tú pecho era mi casa. Ese viaje fue eterno, aquella canción fue eterna, y en un instante supe, que tus cosquillas cambiarían mi vida, no era consciente de si para bien o para mal, pero la cambiarían.





(Estaba en lo cierto, tu sonrisa hizo que me olvidase del mundo, y aquí estoy, a ciegas.)






8 de febrero de 2012

Cuando la piel es escarcha y el corazón pura ceniza,
tu vienes y me calmas, me enseñas,
por las buenas y por las malas,
que la luz es una ilusión, el calor solo una sensación y la ventana una salida.
De repente me escapo contigo, sentada en una silla,
al país de 'aquí me quedo y que le den al jodido mundo'
y hace viento, y es nuestro, y hace frío, le aborrecemos y seguimos a la nuestro;
que la vida no son dos días, es uno y medio; y si hoy estoy enfermo,
de amor, de cordura, de estómago o de recuerdo, que sea porque ayer,
he disfrutado más de lo que debía;
si hoy soy ceniza, ser consciente de que puede que sea culpa mía,
y si mi piel es escarcha, mañana, será poesía.

3 de febrero de 2012

Que los labios del pecado abren mil veces más puertas, que los besos que no has dado.

5 de enero de 2012

Este año os lo pongo fácil y sencillo, decidido;


Lo más útil que tengo son diez dedos, un hemisferio del cerebro y un orgasmatrón.
Nunca fuí capaz de describirme, pero me quiero todos los días.
Mis padres me quieren y yo a ellos, pero nunca nos entendemos,
siempre quisieron un tipo de hija al que yo nunca respondí adecuadamente.
No me suelo mirar al espejo, pero cuando lo hago intento mirarme fijamente a los ojos, y reconocerme. Es un ejercicio aparentemente sencillo, inténtalo.
Me pierde la comida basura, las cámaras de fotos, los libros y los hombres.
Soy de tentaciones sencillas y fáciles de satisfacer, pero peco pocas veces.
Soy cobarde, adicta a la huída. Temo al compromiso, pero nunca lo descarto.
Detesto el romanticismo clásico, las barcas con luces, los mariachis, la ópera, las primeras citas, los pétalos de rosa y las joyas caras. Pero me encantan los ramos de flores.
Mis mayores defectos son el despiste y mi gran necesidad de independencia. Mis virtudes la paciencia y la positividad.
Me gusta mi sonrisa, casi nunca la malgasto.
Me gusta la ropa cómoda, y a veces, incluso consigo ir guapa.
Me gustaría ser sencilla, pero no es tan fácil.
Me apasiono de manera repentina, soy la persona más inoportuna del mundo, y odio la bipolaridad.
He tenido varios romances bonitos, que han merecido la pena, y también he tenido unos cuantos que se han marchitado, a esos ni siquiera les llamaría romances. No soy de las que tienen una película favorita, todas me inspiran y me emocionan de formas diferentes. Tampoco tengo un color favorito, pero sé cual es el que mejor me sienta. Me gusta tumbarme en el sofá sin hacer nada, mirar al techo y sentir que no estoy haciendo nada, que el mundo gira, y no me necesita. Me encanta salir a la calle y creerme Dios, mirarme en los portales y reírme de como ando, me gusta que las cosas cambien y admirar que hay personas que no lo hacen. Me dedico a estudiar a las personas, su forma de expresarse, el porqué de su comportamiento o actitud respecto a las cosas que les importan, y respecto a las que no. Me gustan las personas, sean todo bondad o sean de lo más hijas de puta. No intento entenderlas, sólo admirarlas. Admirar su labor en el mundo, su manera de ver la vida, la forma de sobrevivir que tiene cada una. Eso sí, ante todo, he decir, que me admiro a mi misma.
Aquí me tienes. No hay trampa ni cartón.

27 de diciembre de 2011

                                               
                                               Cada vez respiramos un poco más profundo,
trato que cada palabra nos lleve a ese sitio,
al que ninguno de los dos queremos llegar;
quizás tú estés dispuesto a escucharme, pero yo,
no quiero hablar, no tengo nada que decirte,
porque lo mejor que me ha pasado hoy,
ha sido volver a verte.
Me gustan las cicatrices en ciertas partes del cuerpo,
me inspiran experiencia y valentía, y a la vez,
debilidad y la parte más profunda y sospechosa.
Son lo que más me gusta de ti, eso quiero decirte.

Tienes algo que te hace intimamente especial.

5 de diciembre de 2011

Que nadie me llame cobarde, sin saber hasta dónde te quiero.

Nadie sabe cómo te quiero, ni cómo te quise, ni lo que me queda por quererte.
Yo he estado en sus infiernos, los he vivido, con todo su calor, me quemaba y resistí. Él ha estado en mis glorias, las ha sufrido, me ha aguantado cada tormenta de ego.
Enfrascados el uno y el otro en las piernas de uno y de otro, como si la cama de una cárcel se tratase, nos inventamos auroras, cantamos en los amaneceres, y cerrábamos los ojos a cada golpe de cordura. Un vagón de tren podía ser una nave del tiempo, y una ventana, una inspiración para la esperanza. Cuando quieres a alguien tanto, que por la misma razón, llegas a odiarle, te das cuenta de que el resto del mundo, se ha quedado atrás, que la única razón por la que te levantas todas las mañanas es su maldita sonrisa, con su maldita dulzura, con sus malditos hoyuelos. La única razón por la que afrontas el frío del invierno, es la esperanza de que su calor, te salve, te guarde, te recoja.
Y cuando todo se acaba, cuando la aventura ha terminado y ninguno de los dos ha salido ganando, en ese momento, todo lo que lees sobre amor, se queda corto, te parece poco. Todo te parece mediocre; y no es culpa de ellos, sino tuya, mía, nuestra.

2 de diciembre de 2011

A veces se desprende más energía discutiendo con alguien a quien amas que haciendo el amor con alguien a quien aprecias.

2 de noviembre de 2011

Maldita sea;



Detesto esa ficticia premonición de los signos del zodíaco, las predicciones del tiempo y las películas que te hacen esperar un sinfín de sueños cumplidos, sin embargo, miro el zodíaco todos los días, consulto el tiempo para saber si ponerme botas de ante o botas de piel y puedo pasarme tardes entera viendo películas que me recuerden porqué nos gusta tanto la filosofía sobre la vida. No sé si es contradicción o pura hipocresía, supongo que todos necesitamos creer en algo, algo que nos diga que puedes acertar en cualquier momento con una decisión repentina, yo que sé.
Mantengo en la memoria ese momento en el que estabas aquí, entre sábana y edredón, y no parabas de reír, reías a carcajadas, ni me acuerdo del motivo, pero tu sonrisa lucía como ninguna y combinaba a la perfección con la mía. Cada vez que busco motivos, recurro a ese recuerdo, a ese momento, a esa parte de mí. Y me dá más esperanzas que ningún librillo de zodíacos, me mantiene con los pies en la tierra más que cualquier bota, y hace que me olvide de los sueños de cualquier personaje de ciencia aficción. Tú eres ese motivo por el cual detesto esas tres cosas, y cuando recurro a ellas es para lograr acercarme a ese instante, y nunca, jamás lo consigo.

1 de noviembre de 2011

'¿No los odias?¿Esos silencios incómodos?¿Porqué necesitamos decir estupideces para estar cómodos? Es por eso cuando sabes que has encontrado a alguien especial: Puedes estar callado durante un puto minuto y disfrutar del silencio.'
.Mia Wallace.

31 de octubre de 2011


Y te das cuentas de que en soledad, también puedes vivir cosas hermosas.
Sentir un atardecer, parar el tiempo, nadar entre esperanzas.
Encontrarte en la inmensidad.

11 de septiembre de 2011

Me gusta encontrarte de casualidad,
decirte cuatro tonterías, y quedarme tan contenta.
Soy feliz con la idea de que existes,
no necesito nada más, absolutamente nada.
Estás ahí, sirviendo al planeta,
con tu cabeza de chorlito y tu magnífica sonrisa.
Comparte esa sonrisa con todos,
el mundo se lo merece, es preciosa, de verdad.
Es de esas sonrisas que le alegran la vida a uno,
de las que no necesitan un porqué, de las que te puedes quedar mirando, una vida entera.
Sé tú tanto tiempo como aguantes, crece cuando la vida te de un tirón de orejas, vuelve cuando puedas, pero no te olvides de que debes ser feliz. Es una obligación, por ser tú.
Eres una de esas personas que me alegran el día, no sé cuanto durará, pero está buen este rollito.
Venga lúcete, que yo, disfruto.

24 de agosto de 2011


La habitación, un ápice de ingenuidad, tensión sexual, cierto aroma a futuro fracaso, limitaciones emocionales, y la luz del Sol que se cuela entre las cortinas dan paso a una majestuosa escena 'de cómo chico conoce a chica, se destrozan el corazón y alimentan su vida a base de niñeces y sonrisas semifluidas.'


19 de julio de 2011

Hay historias que te cambian la vida, la forma de ver las cosas. Un día estás tan contenta con tu sandwich matinal, tu pelo mojado y tus zapatillas de correr y ¡pam! en una milésima de segundo, tu vida a cambiado. Desde luego que creo en los flechazos, me he llegado a enamorar en 18 segundos. Cuando pasan, te sientes jodidamente impotente, tonta, hipócrita, esperanzada y por lo tanto, ilusa. Es una sensación bonita, hasta que al día siguiente te invade el armario el miedo al 'no sé que ponerme'.

Te cambian, hay historias, que te cambian.

La mía en particular, resultó durar más que esos dieciocho segundos, afortunadamente, tuve tiempo suficiente para superar el miedo del monstruo del armario, el silencio incómodo y el parpadeo constante. Tuve tiempo de aprender, y aprendí. Me adapté a él, a su ritmo de vida, a sus manías, a sus defectos, a su madre, a su pierna enferma, a su boca inquieta, si, tuve mucho tiempo. Y él se adaptó a mi tanto como yo le dejé. Y por no ampliar mis límites, se acabó. Es jodido que creas que has cambiado tanto por una persona, para al final, descubrir que has sido tú la que no ha dejado que nadie se adapte a ti.
Por eso necesito, a estas alturas, apuntarme un pro. Hay historias, que te cambian.


14 de julio de 2011

Autonota:
Un defecto tuyo de dimensiones preocupantes : No sabes gestarte una vida, no sabes prepararte para ella.

3 de julio de 2011

A veces, por mucho que intentes ser mejor, debes de darle una tregua al tiempo, al corazón.
Para ser mejor, es necesario respirar.

1 de julio de 2011


Ojalá todo se redujese a un dolor de barriga, espalda, ovarios, a un dolor físico. Te duele, pero al fin y al cabo se acaba pasando, con pastillas, antídotos, antibióticos, operaciones.. aunque te abran el pecho en canal, tu dolor se acabará pasando, es simple. Sólo tienes que seguir unas pautas, recurrir a alguien que sepa como curarte, los médicos siempre están ahí. Pero cuando no sabes de dónde proviene el dolor, cuando no tienes ningún órgano dañado, ni siquiera tienes un rasguño del que quejarte y te da la impresión de que todo está roto dentro de ti, que no corre la sangre, en ese momento, tienes que concienciarte de que estás perdido, y la cura no es tan simple como buscar a alguien que sepa como arreglarte.


A veces, solo necesitas reposo y tener un deseo, enfrascarte en él, morderte los labios, cerrar los ojos y esperar, a que ese deseo, te llene una centésima parte, de lo que antes llenaba aquello que ahora está roto.
'Hoy será navidad, hoy será navidad, hoy será navidad, hoy será navidad...'

27 de junio de 2011










Todo se rompe. Las lavadoras se rompen, los ordenadores se rompen,los huesos, los besos, el aire, las bombillas y las piedras, también se rompen.
Hay veces en que las roturas, no se ven a simple vista. Se denotan con un pálpito, con una revisión, con una inspección interna. Llegar a este paso, a tener que mirar dentro, es lo peor que puede pasarte y más cuando lo que se ha roto, eres tú, tú misma. Te sientes débil, floja, pero inteligente. Te estás curando, eres inteligente.
Cuando echas una ojeada, a lo que tienes dentro, a todo ese conjunto de palabras, recuerdos, músculos, carreras de escalofríos, pálpitos incontrolados, puntos mal dados, cicatrices a medio curar... cuando ves todo eso, te entran ganas de vomitar, y no parar hasta soltarlo todo, absolutamente todo. Soltar todo ese líquido maloliente y repugnante de tu cuerpo para que no vuelva. Pero eres tú, es tu vida, y es tu cuerpo. Es tu alma. Y el alma, no se puede vender a cualquier precio. Por lo tanto, ya que sería una tontería vender la mía, porque no me llegaría ni para una uña nueva, voy a intentar acondicionar todo esto. Voy a ponerlo bonito, a ordenarlo, a limpiarlo y latiré con más fuerza. Se regenerará todo, y podré disfrutar de mis entrañas. No las quiero, no hacen mas que tonterías, pero disfrutaré de ellas odiándolas.

Fabricar recuerdos no es tan malo, al menos, cuando estamos solos con nosotros mismos, no estaremos tan solos. Recomponerse, no es fácil, pero puedes disimular facilmente, si vas totalmente erguido, saludas y sonríes.


11 de junio de 2011


Es bonito sentir cosas, lo que sea.
Es extraordinario.
Sentir que estás vivo, celebrar con cada latido, que, ¡joder! no estamos muertos no, estamos de parranda. Es estupendo, o no?


Visto de esa manera, no está nada mal. Pero daría lo que fuera, por, en muchos casos, ser una piedra. Una piedra fría, a la que los años no le pesasen, sólo le rozasen un poco el rostro. Algo, un ser inerte, daría lo que fuera. Las piedras no tienen recuerdos, no les duelen; nadie les hace daño, son fuertes, y aunque les partan en dos, sus mitades siguen siendo igual de robustas e indelebles. Les envidio. A mi me rompen en dos y las partes en las que me suelen dividir, se subdividen entre ellas, quedando mis trocitos, pequeñitos, repartidos por el suelo, disponibles para cualquiera que tenga algo que aportarles. Y a la hora de reconstruirte delante del espejo, se te ha olvidado. Se te olvidó quién eras, y lo único que consigues hacer, es un nuevo proyecto de persona; esquematizas tus expectativas, y te construyes de manera que parezca imposible que te vuelvan a desmoronar los esquemas. Yo lo hice, y tú también, y tú y tú y tú...
Por eso, tenía razón aquel viejo ambulante en las calles, 'somos una sucesión de cambios, que nos cocemos nosotros mismos, para después darnos cuenta de que por dentro, estamos totalmente crudos'; somos patatas. Y mi patata hoy está agotada, más que agotada, está disgustada y somnolienta; está confundida, y no quiere regenerarse tan seguido. Quiere quererte mucho, muchísimo, quererte hasta que se acelere por sí sola, cada minutito.

Pero el ser humano es así.
El ser humano se vuelve frágil y vulnerable, se parte y se reconstruye, se lamenta y se alegra, pega saltos y suma derrotas; el ser humano es vida en verso, y en prosa, es vida en todos y cada uno de sus sentidos. Y la vida duele, pero como no, es una bendita condena, que estamos destinados a cumplir. La cárcel natural de las palabras, los sentimientos y los recuerdos.

Que todo sean eso, recuerdos.

26 de mayo de 2011

Me encierras en la persona que había jurado dejar atrás.
Contigo es imposible ser otra que no sea yo, y me asusta.
Me asusta mirarte y encontrarme en tus ojos, porque me tengo un miedo horroroso.
Y no se cómo, a veces haces que me olvide de él, y que no me dé pánico mirarme por dentro.
Supongo que me haces mejor persona, me obligas a avanzar.








Te quiero
Supongo que la vida está hecha de todos esos momentos que vamos recogiendo con las manos, con los ojos, con el corazón. Momentos que pueden durar una hora, un día o una semana. Esos pequeños ratos, dónde alguien o algo, te hace sonreír, porque son sólo esos los que se quedan aquí dentro.
Es precioso sentir, que tienes un recuerdo que te inspira, que te gusta y que no duele, al menos en un primer contacto. Recordar yo que sé, la playa, las alturas, la rapidez, las carcajadas, el gas y el pecado, la luz clara y el roce de tus mejillas, de tus manos. Saber que uno de tus recuerdos más valiosos, uno de los que te han formado como persona, como humano, está encerrado en el color de unos ojos, de sólo esos ojos, es acojonante. Porque no he visto jamás un color tan auténtico, transparente e inocente. Mi recuerdo está ahí, en esa sensación.
Cada vez que no tengo nada que hacer, reflexiono, llámame idiota, masoquista o niña, pero lo hago. Y cada vez que busco un motivo, una razón para no rendirme, para valorarme y reconocerme, apareces. Aparece el motivo que me hizo volver a creer, con una sola sonrisa, una solaM me ayuda a no perderme, a esquivarme cuando me escapo de lo que hay aquí dentro.
Y me repito una vez más.
La vida está llena de momentos, de nada más. Ya te digo, pueden duran siglos o milésimas de segundo, pero estás echo de ellos; de un encuentro, de la casualidad, de un plan, de una cita, de mil citas, de carreras, de estirones, de amaneceres y anocheceres, de besos, miradas y abrazos. Joder, estamos echos de buenas intenciones y desastrosos finales. No me jodas, es increíble.
No intentes buscar nada definitivo, en cualquier lado, momento o circunstancia, creces un poquito más.

1 de mayo de 2011

¿Qué buscas?

Deja de mirarte en el espejo con la sensación de estar solo, deja de buscarte en otros ojos durante todo el día, deja de manipular tus manos en busca de otras más sumisas; no hay medias naranjas disponibles en todas las farolas, y no todo el mundo es tan afortunado cómo piensas. Todos tenemos un infierno moral, algunos secretos dolorosos, motivos para no sonreír en abril. Meneamos el trasero en busca de alguna mirada pretenciosa, es natural, pero no hagas de eso tu leyenda personal. Existen colores, imágenes, sensaciones, recuerdos, alegrías y interiores en cada calada que le das al cigarro, en cada esquina que doblas, en cada trago que bebes, en cada beso que das en busca de otro. Entiende de una vez, que lo que llevamos toda la vida esperando, pasa mientras nos dejamos los ojos en las agujas del reloj. Levanta la mirada, mírate, estás ahí, enfrente tuya en el espejo, eres tú, búscate en tus ojos, tócate las manos, tócate. Eres precioso, y ahí fuera, puede que encuentres algo de valor, pero sólo, si ves con los ojos, con los que veo yo.

29 de abril de 2011

Hay cosas que cuestan encontrar, o mejor dicho, cuesta darse cuenta de que las has encontrado.
Hoy te veo aquí, y en lo único que pienso, es en tu forma de pensar; lo único que digo, es lo que dices cuando no dices nada. Y si, a mi izquierda o a mi derecha, estás aquí; cerca, pretiño, conmigo.

'-No te duermas, espera, sólo un poco, un poco más...'

Dios, me estás comiendo el coco de una manera impresionante, y no tú, sino yo, es decir, este 'nosotros'; es tremendo el huracán que formas aquí, el cacao mental que radicas con unos besos y un par de caricias, el Big y el Bang, el pro y el contra; todo, lo construyes, lo derribas y lo arreglas, tú.

23 de abril de 2011

Querido 23:

Tras algunos años de incoherencia arrastrada por la melancolía y la nostalgia que te caracteriza, has vuelto a aparecer, para darme otro quebradero de cabeza. Esta vez, en marzo. No has elegido mal, es un mes que llevo en la sangre. Este en concreto, no ha llovido mucho, ha sido más bien soleado, no lo has hecho tan mal.
Has querido salir otra vez de la cajita de cenizas dónde te enterré, por ahora, lo has hecho bien, ha sido un mes impensable, de estos que te hacen sentir mejor persona, de esto que dices 'qué cojones! quiero otro así', lleno de historias, anécdotas, incendios, pinchazos, pinchazones, fuego y calma.
Contigo a mi vera, temo que algo salga bien, pero tengo la esperanza, de que ésta vez aparezcas para hacer algo de provecho, y no lo que llevas haciendo hasta ahora. Confío en ti, una vez más.





19 de abril de 2011





No sé sentir si tú no estás dentro, no sé qué es un parpadeo si no eres capaz de demostrarme que sigue existiendo ese moviemiento. No es sencillo tener un nudo en la garganta a pesar de que las cosas surjan mejor de lo planeado, no es sencillo verte sin sentir; sin sentir, sin más.
Nostalgía, melancolía, agobio, terror, estrógenos, gas, fuego, calor, nerviosismo, música, aprieto, juntos...separados. Juntos eramos enormes, y ahora, bajar desde aquel universo, es una sensación horrorosa, es bajar en picado, caer desde un precipicio, a sabiendas de que tú no estarás debajo, de que tú no caes conmigo. Una vez aquí, me acostumbro al olor del siguiente colchón, y a las imágenes mediocres que inhundan la habitación, se está bien, no te voy a engañar, pero te echo de menos.
He aprendido a salir a la calle con la esperanza de que algo nuevo me queme, y lo destruya todo, pero por ahora, sólo me sé la teoría. Parece sencillo.

27 de marzo de 2011


Si alguna vez has pensado en encenderme, has fallado. Me has incendiado por completo, a mí, a mi cabeza, a mi sentido; las manos se me caen flojas, los pies cadecen de equilibrio y joder, mi ropa, ¿dónde ha quedado? Te has cargado incluso tus recuerdos, tus cagadas, tus malas pisadas, tus manos frías, has roto los esquemas de tu idea en mi cabeza, y por más que intento apagarme, soy incapaz; Incapaz de moverme en tu contra, porque este calor te juro que me está partiendo, me está dejando al descubierto, se ha evaporado todo y solo queda el invierno, y la playa, el mar y el viento, el desliz de tu sonrisa en mi almohada, las ganas de... joder, solo tengo ganas.
No sé como cojones lo has hecho, pero podría tener mil y una cosas en la cabeza, cientos de personas, decenas de bocas... y tú y tus historias de media jornada las han borrado todas; todo.
El estado de pánico pasa a su segunda fase, asimilo; Disfruto.
Incéndiame más a menudo, es divertido, tener la seguridad de que al menos, existe algo, una sensación que todavía pueda hacer que rompa una sonrisa.


24 de marzo de 2011

El amor es la emoción mas compleja, los seres humanos son imprevisibles. No hay lógica en sus emociones.

11 de marzo de 2011

Un soul lento, esto de vivir.


Y cumplir, ya sea con tu vieja o tu parienta, cumplir.
Cumplir con uno mismo, apartándose del vicio, que mal visto es un capricho, y a mí, me hace inmortal.
Cumplir con tus 49 recién vividos, soplar, cruzar los dedos y blasfemar para que los siguientes vengan con la misma velocidad;
y así, de año en año vamos cumpliendo con esta relación de juez y parte que desde enana me enseñaste, y hoy pretendemos demostrar, haciéndonos los duros, con una mueca en la cara, un 'baja la persiana' y volvemos a empezar.
Felicidades, papá.
A por los cincuenta.

23 de febrero de 2011



El mundo te quiere rápido para que llegues a tiempo, te quiere veloz para recordar sólo el sonido de tu paso, y es por esto que cuando recuerdas que no vas a ningún lado,aceleras.

14 de febrero de 2011


Claro que se lo que es tener un nudo en la garganta, saber que quieres explotar y gritar a los cuatro vientos como puedes llegar a sentirte. Querer romper las ventanas, ganar la batalla y no saber por dónde empezar. Sé lo que es tener la piel de gallina y no poder sentir a la otra persona, sentirla de lejos. Sé de sobra lo que es mirar a una sonrisa, y desear quedarte con ella para toda la vida, claro que lo sé. Y no me hables de escuchar una canción y que se te rompa el corazón, que se te moje, que se te ahogue, que se calle y luego explote, que la garganta te pida solo efervescencia.

Claro lo que sé lo que es tener un nudo en la garganta, pero también sé quién y cómo se puede deshacer.

7 de febrero de 2011


Me gusta la playa, me gusta ver el mar y sentir que podemos ser infinitos, infinitos en este mundo, que cada vez parece dar más vueltas, que se enreda en sus arenas terrenales por las cuales te deslizas sin pedir perdón a nadie, sin decir tan siquiera 'adiós'. Al menos en este momento dónde una ola puede llevarme lejos, puede cruzarme el corazón y ahogarme las ganas en menos de dieciocho segundos, al menos ahora puedo sentir que sigues aquí, y que si me voy lejos, si se me hiela el corazón o las ganas se resistan a morirse inhundadas, será contigo. Suena romántico y bohemio, que piense en tí justo ahora que se supone que tengo que sonreír por ver que las cosas apenas cambian, pero te juro, que el olor a mar no me excita tanto como hace algún tiempo, que por muy feliz que pueda parecer, el agua en los pies ya no me moja del todo, ya no cala, no enfría, no hiela, apenas se siente. Fuiste la sensación más fría, más profunda, más caliente, más efímera y más intensa que tube nunca; y eso, ni la playa, ni las arenas, ni los límites terrenales me van a decir lo contrario.


No quiero que vuelvas, sólo sígueme.

2 de febrero de 2011



Se te daba bien sonreír, se te daba de fábula. Lo hacías con una naturalidad que a veces, incluso me dabas envidia. Sonreías con cualquier cosa, me veías atarme el pelo, y sonreías, hacías cualquier tontería libre de tu estilo y otra vez, esa sonrisa. Se te daba tan bien sonreír... que me enseñaste muy bien, tuve el mejor de los profesores, fuiste como ese momento, dónde te pones de frente al mundo y lo tienes todo claro, todo vivo, todo azul. Vivir tu risa es vivir todo el rato así. Era como, si de repente todo se conviertese en un motivo para destrozar una sonrisa más. Miraste mis ojos, te fuiste y seguías sonriendo.
Te estabas yendo y tu sonrisa seguía ahí. Quizá ni te importaba, o sí, y por eso lo hacías.

La cuestión es que lo hacías mejor que nadie.
Mejor que nadie.


Y era increíble, por eso que yo, presumo de esa noche y de todas las demás, de tus días y tus humores, porque por muy mal que lo hicieras, siempre sacabas y alargabas esa sucesión de dientes blanquecinos. Me enseñaste a sonreír, y no pudiste hacerlo mejor.

Me da mucha pena, que ahora no me vayas a dedicar ninguno de tus oyuelos, los voy a echar de menos, pero me compensaré a mi misma, porque por culpa de toda tu risa me he negado a cosas que merecían todo mi lado positivo. Y ahora, me toca a mi.


Me moriré de ganas de decirte que te voy a echar de menos.

1 de febrero de 2011


Tiene gracia que la única vez que fracasé por completo en algo, me divertí más que nunca en mi vida.

En su huída se encontrarán con una chica que está segura de amar, pero no de comprometerse a amar para siempre; con una mujer perturbadora que vive sola con una ciega que nunca quiso trabajar y acabó cultivando las rosas más bellas.

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