De nada sirve ir a más velocidad si los recuerdos te encadenan.

28 de julio de 2012

Tú creas el agujero. Supongo que sabes de lo que estoy hablando. ¡Sí hombre!. Ese agujero que a veces se abre en tu rincón de la cama, cuando las dudas y el falso remordimiento se enzarzan en una sangrienta pelea de orgullo en tu cabeza. Ese agujero negro, a veces gris oscuro, a veces púrpura, en las mejores ocasiones, azul turquesa. En mi caso, en mis noches, incluso en alguno de mis amaneceres, tú abres el mío. Me tumbo y me enfrento a la almohada, juro que con muchas fuerzas. (Te extrañarías de lo fuerte que puedo llegar a ser frente a ella, estarías orgulloso) Me revuelvo con cuidado de no despertar a mis pequeños fantasmas, cierro los ojos e imagino el olor del mar, el tacto de la arena y tu voz susurrando un 'ven aquí'. Empieza el espectáculo. Sonrío, y se despierta. Se despierta el pequeño monstruo que has creado en mi estómago, en mis entrañas. Se despiertan las palabras del juicio final, el roce de tu mano y tu voz negando. Escucho tus palabras y las mías, conjunto malsonante de palabras sobrias y bonitas. Se despierta la sensación del público descontento con el final de la película, esa sensación que grita ¡pero qué haceis!. De forma rutinaria, expulsa de golpe la sórdida sensación de pobreza, indigencia, desamparo. Pobres porque no hemos dejado nada para nadie, ni para tí ni para mí. No hemos hecho las paces con nuestros recuerdos, no hemos declarado la guerra con el futuro incierto. No hemos sido ni valientes ni cobardes. No nos engañemos, tampoco hemos huído. Maldita sea, este rincón de la cama me abre todas las heridas, y las sábanas parecen estar mojadas con alcohol. En medio de la opacidad busco una manera de no sumirme en las profundidades del negro, del gris o del púrpura. Pero te echo de menos, y este agujero, estas ganas de torturarme y odiarte, quererte y remediarme, es lo más próximo que estaré jamás de aquel precioso nosotros. 




30 de junio de 2012


Aquellas personas que lloran por dentro, gastan el triple de energías que esos que lo hacen a lágrima descubierta. Pobres desdichados los que sufren en el más remoto disimulo, aquellos que sonríen y dan la mano, mientras su espalda soporta toneladas de material lacrimógeno; aquellos que no sois consumidos por la destreza de la oscuridad y venceis a la ira con un suspiro de esperanza. Os digo desdichados porque en mi caso, me vence el papel y el arte, no he sabido llevar mi fracaso por dentro, no he sabido consumir mi intelecto buscando una esperanza, por lo cual, os envidio. La ira me enciende cada vez que hablo de vosotros, impasibles. Me temo, que es admiración lo se esconde entre estas palabras, y es el sarcasmo, quién reina las siguientes:
 ¡Benditos seais esos que llorais y sentís el aplauso del resto del mundo! 
Pd: Vuestra ex-amante

29 de junio de 2012

Dices 'el camino'. El camino que has de seguir, he de seguir. El 'deber' de seguirlo y cumplir con las metas que discurre nuestro afán de superación. Dices 'camino'. Me da miedo, me enerva pensar en esa línea recta. Cada vez que ante mí se plantea una serie de puntos ordenados, grito. Grito como si mi alma fuese a estallar y a salir por mi boca, por mis poros. Grito hasta que soy capaz de resignarme. Tú hablas de 'deber', de 'seguir', de 'poder'. Por el amor de Dios, mi pequeño diario está harto de esas tres palabras, está harto de resignarse a una caligrafía bruta y puntiaguda, empiezo a considerar que mi diario, incluso él, se empieza a poner en mi contra. Soy de esas personas que prefiere lo impulsos y los gritos, que la paz, la harmonía y los rostros de falsa modestia. Soy de esas personas que no se resignan a creer que todo irá bien. Soy de esas personas que siempre se debaten entre un triángulo de palabras que por las noches se convierten en pesadillas, en tormentas, en un ciclón de pensamientos en rueda. Deber. Querer. Poder. ¿Complicado verdad? Lo es, pero te aseguro, que cuando encuentras una combinación mínimamente viable, resulta realmente divertido. No digas 'camino', sino 'camina conmigo'.


13 de junio de 2012

De flanes va la cosa:

He sentido como tu piel pasa de ser escarcha, a ser un flan. Un flan de vainilla, de los ricos; de esos que te miran con ojitos de 'cómeme' y no puedes resistirte. He sentido tus cosquillas tan de cerca, que he llegado a sentir pánico al mismo tiempo por imaginarme, por un momento, que algún día me faltasen. Te he tocado mil y una veces los labios con mi dedo índice, y he memorizado cada una de tus sonrisas, he visto como tus ojos se ahogaban en los míos, y te juro que esa sensación, se escapa de todos mis puntos de fuga. Tú eras mi fuga. Leía en el braile de tu piel todas mis salidas.
Nos utilizábamos mutuamente para evadirnos de todo cuánto nos quitara el sueño, me servías tus manos y yo a ti las mías, era como un acuerdo a base de cariño y ternura. ¡Oh Dios! Me vuelves completamente cursi y deshinivida sentimentalmente cuando me haces escribir estas tonterías. Pero es cierto, era así. Lo más auténtico que he vivido en toda mi vida. Ojalá el tiempo no fuese una condena tan injusta, y el frío no fuese tan frío sin tí; hoy es mi piel la que es escarcha, y ni siquiera la poesía podría volverme tan flan ni  por medio minuto.
















29 de mayo de 2012

Y entonces pulí todos mis encantos, y desaté todos mis defectos.
Puse las cartas sobre la mesa, como fruto de un ridículo delirio.
No fue un error, en tus ojos adiviné tus deseos, y la botella trajo consigo la furia que desató el huracán de las sábanas. Si acaso pensabas que buscaba otro fin, puedes darte con el canto en los dientes.
Solo pretendía hacerlo a mi manera, me gusta convertir en arte, el caos que se dispara de la nada,
universos que sin gente como tú, me sería imposible crear.
Eres mi pasatiempo favorito, y tus deliciosas pestañas la guinda del pastel.
Conocerme a través de ti, es la mejor idea que he tenido jamás.

19 de mayo de 2012

...y entonces grité.

Soledad siempre te acompaña.
Soledad está quieta, siempre dispuesta.
Soledad come contigo, hace el amor contigo cada noche, y te despierta con un pequeño susurro.
Soledad escucha.
Soledad va, pero siempre vuelve.
Soledad te quiere, te mima.
Soledad te dá libertad, y corre contigo, ríe contigo.
Soledad llora tus lágrimas, y se guarda tus palabras.
Soledad te abraza.
Soledad te abraza mucho.
Soledad te rodea con sus tinieblas, con su cielo y su infierno.
Soledad te ahoga.

Todos locos.

Quizá sea yo, y mi infinita capacidad para estropear todo lo que toco.
Quizá sea mi patética necesidad de independencia, de que mi cabeza ande loca motorizada por los humildes latidos de mi estúpido corazón.
Quizá esté construyendo un fino muro a mi alrededor, translúcido, tras el que solamente se ve la hoguera que llevo dentro.
Quizá mis ojos no quieran mirar la realidad que me cae encima cada vez que escribo un verso, y mis brazos se levanten por ciencia infusa en vez de por una razón coherente.
Quizá tengo la sonrisa perdida, quizás me esté escapando yo, quizás soy yo la que esté huyendo.
Quizás mañana tenga un motivo por el cual cambiar, pero os juro, que llevo diecinueve años buscándolo, y además de no encontrarlo, os juro que he intentado inventarlo. He intentado cambiar basándome en la nada, y por más que lo intento, no me sale.
No puedo ser otra persona, no puedo ser ese tipo de persona con el cual os vieseis toda una vida. No soy esa persona, no soy de las que piensas 'me casaría con ella', no lo soy, pero se os escapa algo que a mi no, y en eso voy con ventaja, no-pretendo-serlo.



13 de abril de 2012

Sexo barato canjeable por un par de sonrisas, libres todas ellas de cualquier tipo de compromiso.
Los celos petan dos o tres veces la puerta cada semana, pero siempre subo el volumen de la televisión, ellos no podrán conmigo. No crearé un nosotros, no esta vez.
Me caliento un abril en el microondas que asoma en tus bolsillos, y lentamente apoyo mi cabeza sobre tu pecho. Sonries y me tocas el pelo, y es cierto.
Esto no es amor de andar por casa, ni esperanza a la vuelta de la esquina. No hay vuelta de hoja, ni papeles mojados. No hay besos a las afueras, ni safari en el parque. No hay nada, y lo hay todo.
Un sofá, y kilos de satisfacción.
Los sueños parecen quedar lejos, pero hay algo diferente y es que creo que aunque sea en un porcentaje minúsculo y sucio, se han hecho un poco realidad.

25 de marzo de 2012


…Piensa en el mar. En el mar cuando rompe contra esas rocas. Rompe con fuerza, una fuerza incontrolable. Jamás nadie será tan fuerte como él.


Algún día me gustaría tener el 1% de la fuerza y la dureza que tiene él, y otro 1% de su majestuosidad, belleza y maternidad. Es capaz de luchar contra lo que se le venga en gana, y arropa tanta belleza en sus adentros… es libre y puro, y lucha por su libertad, por su sitio en el mundo. Me imagino estar en la mente del mar, algo que sé que no existe, pero soy así, me lo imagino; y no soy capaz de alcanzar ni el dos por ciento de lo que sentiría si fuese él. A veces lo miro, y me recuerda los cientos de motivos por los que estoy viva, y lo grande que puedo llegar a ser, otras veces sin embargo, delante de él me siento el ser más pequeño de la tierra y me dá pánico. Pese a todo, sé que algún día, podré ponerme en su lugar, y para ese entonces, espero estar bien preparada. Mientras tanto, me siento, fumo, recapacito y crezco.

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Tenemos la maldita costumbre de creer que por pensar en un futuro, éste será mejor. Hacemos miles de planes con la esperanza de poder cumplirlos algún día de nuestras activísimas y diversas vidas. Loterías, trabajos, relaciones, herencias desconocidas y sueños (im)posibles. Cada cual con sus peculiaridades y antojos. Nos sentamos y movemos el mundo a nuestro parecer, abrimos la mente e intentamos comprender al resto, y ala vez planteamos una estrategia de cómo lucharemos en su contra. Queremos hacernos un sitio en el mundo, y confiamos en que la gracia divina estará de nuestro lado. Maldita sea, vivo en una sociedad de ‘Soñadores sin fronteras’ y no te lo voy a negar, es una sensación magnífica. Sin embargo, veo como el tiempo se consume, cada hora que invertimos en planificar nuestras vidas, se larga sin preguntarnos a dónde se dirije, y nos quedamos con el culo encajado en esperanzas que ni siquiera tenemos aseguradas. El tiempo se larga, y seguimos sentados frente a servilletas llenas de garabatos y listas de cosas que hacer antes de morir. Todo esto, para que al final, la vida, tenga otros planes para nosotros. Todo esto, para que cuando nos miremos viejos y podridos delante del espejo, pensemos ‘que jodida es la vida, qué larga parecía y qué pocas cosas me ha dado tiempo a cumplir’.


Solo saco dos conclusiones en limpio de todo esto: Una, dejaré de hacer planes en una servilleta, y dos, que nadie nunca me arrancará mis sueños de las manos, porque sin ellos, sentada en una silla o montada en un avión, no sería nadie y mucho menos podría tener fuerzas para esperar algún futuro por muy incierto que sea.

7 de marzo de 2012

Me sé cada uno de los versos que utilizabas para dormirme. Repito la acentuación, las paradas entre estrofa y estrofa, los suspiros e incluso recuerdo tu piel caliente de gallina literalmente excitada. Tu brazo en mi espalda, y en tus manos hojas desgastadas, en las mías pura adrenalina, puro placer.


Cierro los ojos, me cubro, me arrejunto a la almohada. La maldita rutina de todas las noches desde que 'la adrenalina duerme en camas separas'.

1 de marzo de 2012

Por ejemplo tu ropa en una silla,
por ejemplo mi copa en el suelo,
por ejemplo 'no me hagas cosquillas'
por ejemplo que me encelen tus celos.

20 de febrero de 2012



Recuerdo perfectamente como nos meneaba el viento, de un lado para otro, mientras el frío del asiento se mojaba por las olas del mar. El barco daba tumbos y nosotros dos, allí arriba, escuchando la música que sonaba en una radio comarcal nos zambullíamos el uno en los ojos del otro.
Se te daba bien abrazarme, abrazarme de manera que yo me sintiese en casa, ahí, en tu pecho.
Tú pecho era mi casa. Ese viaje fue eterno, aquella canción fue eterna, y en un instante supe, que tus cosquillas cambiarían mi vida, no era consciente de si para bien o para mal, pero la cambiarían.





(Estaba en lo cierto, tu sonrisa hizo que me olvidase del mundo, y aquí estoy, a ciegas.)






8 de febrero de 2012

Cuando la piel es escarcha y el corazón pura ceniza,
tu vienes y me calmas, me enseñas,
por las buenas y por las malas,
que la luz es una ilusión, el calor solo una sensación y la ventana una salida.
De repente me escapo contigo, sentada en una silla,
al país de 'aquí me quedo y que le den al jodido mundo'
y hace viento, y es nuestro, y hace frío, le aborrecemos y seguimos a la nuestro;
que la vida no son dos días, es uno y medio; y si hoy estoy enfermo,
de amor, de cordura, de estómago o de recuerdo, que sea porque ayer,
he disfrutado más de lo que debía;
si hoy soy ceniza, ser consciente de que puede que sea culpa mía,
y si mi piel es escarcha, mañana, será poesía.

3 de febrero de 2012

Que los labios del pecado abren mil veces más puertas, que los besos que no has dado.

5 de enero de 2012

Este año os lo pongo fácil y sencillo, decidido;


Lo más útil que tengo son diez dedos, un hemisferio del cerebro y un orgasmatrón.
Nunca fuí capaz de describirme, pero me quiero todos los días.
Mis padres me quieren y yo a ellos, pero nunca nos entendemos,
siempre quisieron un tipo de hija al que yo nunca respondí adecuadamente.
No me suelo mirar al espejo, pero cuando lo hago intento mirarme fijamente a los ojos, y reconocerme. Es un ejercicio aparentemente sencillo, inténtalo.
Me pierde la comida basura, las cámaras de fotos, los libros y los hombres.
Soy de tentaciones sencillas y fáciles de satisfacer, pero peco pocas veces.
Soy cobarde, adicta a la huída. Temo al compromiso, pero nunca lo descarto.
Detesto el romanticismo clásico, las barcas con luces, los mariachis, la ópera, las primeras citas, los pétalos de rosa y las joyas caras. Pero me encantan los ramos de flores.
Mis mayores defectos son el despiste y mi gran necesidad de independencia. Mis virtudes la paciencia y la positividad.
Me gusta mi sonrisa, casi nunca la malgasto.
Me gusta la ropa cómoda, y a veces, incluso consigo ir guapa.
Me gustaría ser sencilla, pero no es tan fácil.
Me apasiono de manera repentina, soy la persona más inoportuna del mundo, y odio la bipolaridad.
He tenido varios romances bonitos, que han merecido la pena, y también he tenido unos cuantos que se han marchitado, a esos ni siquiera les llamaría romances. No soy de las que tienen una película favorita, todas me inspiran y me emocionan de formas diferentes. Tampoco tengo un color favorito, pero sé cual es el que mejor me sienta. Me gusta tumbarme en el sofá sin hacer nada, mirar al techo y sentir que no estoy haciendo nada, que el mundo gira, y no me necesita. Me encanta salir a la calle y creerme Dios, mirarme en los portales y reírme de como ando, me gusta que las cosas cambien y admirar que hay personas que no lo hacen. Me dedico a estudiar a las personas, su forma de expresarse, el porqué de su comportamiento o actitud respecto a las cosas que les importan, y respecto a las que no. Me gustan las personas, sean todo bondad o sean de lo más hijas de puta. No intento entenderlas, sólo admirarlas. Admirar su labor en el mundo, su manera de ver la vida, la forma de sobrevivir que tiene cada una. Eso sí, ante todo, he decir, que me admiro a mi misma.
Aquí me tienes. No hay trampa ni cartón.

27 de diciembre de 2011

                                               
                                               Cada vez respiramos un poco más profundo,
trato que cada palabra nos lleve a ese sitio,
al que ninguno de los dos queremos llegar;
quizás tú estés dispuesto a escucharme, pero yo,
no quiero hablar, no tengo nada que decirte,
porque lo mejor que me ha pasado hoy,
ha sido volver a verte.
Me gustan las cicatrices en ciertas partes del cuerpo,
me inspiran experiencia y valentía, y a la vez,
debilidad y la parte más profunda y sospechosa.
Son lo que más me gusta de ti, eso quiero decirte.

Tienes algo que te hace intimamente especial.

5 de diciembre de 2011

Que nadie me llame cobarde, sin saber hasta dónde te quiero.

Nadie sabe cómo te quiero, ni cómo te quise, ni lo que me queda por quererte.
Yo he estado en sus infiernos, los he vivido, con todo su calor, me quemaba y resistí. Él ha estado en mis glorias, las ha sufrido, me ha aguantado cada tormenta de ego.
Enfrascados el uno y el otro en las piernas de uno y de otro, como si la cama de una cárcel se tratase, nos inventamos auroras, cantamos en los amaneceres, y cerrábamos los ojos a cada golpe de cordura. Un vagón de tren podía ser una nave del tiempo, y una ventana, una inspiración para la esperanza. Cuando quieres a alguien tanto, que por la misma razón, llegas a odiarle, te das cuenta de que el resto del mundo, se ha quedado atrás, que la única razón por la que te levantas todas las mañanas es su maldita sonrisa, con su maldita dulzura, con sus malditos hoyuelos. La única razón por la que afrontas el frío del invierno, es la esperanza de que su calor, te salve, te guarde, te recoja.
Y cuando todo se acaba, cuando la aventura ha terminado y ninguno de los dos ha salido ganando, en ese momento, todo lo que lees sobre amor, se queda corto, te parece poco. Todo te parece mediocre; y no es culpa de ellos, sino tuya, mía, nuestra.

2 de diciembre de 2011

A veces se desprende más energía discutiendo con alguien a quien amas que haciendo el amor con alguien a quien aprecias.

2 de noviembre de 2011

Maldita sea;



Detesto esa ficticia premonición de los signos del zodíaco, las predicciones del tiempo y las películas que te hacen esperar un sinfín de sueños cumplidos, sin embargo, miro el zodíaco todos los días, consulto el tiempo para saber si ponerme botas de ante o botas de piel y puedo pasarme tardes entera viendo películas que me recuerden porqué nos gusta tanto la filosofía sobre la vida. No sé si es contradicción o pura hipocresía, supongo que todos necesitamos creer en algo, algo que nos diga que puedes acertar en cualquier momento con una decisión repentina, yo que sé.
Mantengo en la memoria ese momento en el que estabas aquí, entre sábana y edredón, y no parabas de reír, reías a carcajadas, ni me acuerdo del motivo, pero tu sonrisa lucía como ninguna y combinaba a la perfección con la mía. Cada vez que busco motivos, recurro a ese recuerdo, a ese momento, a esa parte de mí. Y me dá más esperanzas que ningún librillo de zodíacos, me mantiene con los pies en la tierra más que cualquier bota, y hace que me olvide de los sueños de cualquier personaje de ciencia aficción. Tú eres ese motivo por el cual detesto esas tres cosas, y cuando recurro a ellas es para lograr acercarme a ese instante, y nunca, jamás lo consigo.

1 de noviembre de 2011

'¿No los odias?¿Esos silencios incómodos?¿Porqué necesitamos decir estupideces para estar cómodos? Es por eso cuando sabes que has encontrado a alguien especial: Puedes estar callado durante un puto minuto y disfrutar del silencio.'
.Mia Wallace.

31 de octubre de 2011


Y te das cuentas de que en soledad, también puedes vivir cosas hermosas.
Sentir un atardecer, parar el tiempo, nadar entre esperanzas.
Encontrarte en la inmensidad.

11 de septiembre de 2011

Me gusta encontrarte de casualidad,
decirte cuatro tonterías, y quedarme tan contenta.
Soy feliz con la idea de que existes,
no necesito nada más, absolutamente nada.
Estás ahí, sirviendo al planeta,
con tu cabeza de chorlito y tu magnífica sonrisa.
Comparte esa sonrisa con todos,
el mundo se lo merece, es preciosa, de verdad.
Es de esas sonrisas que le alegran la vida a uno,
de las que no necesitan un porqué, de las que te puedes quedar mirando, una vida entera.
Sé tú tanto tiempo como aguantes, crece cuando la vida te de un tirón de orejas, vuelve cuando puedas, pero no te olvides de que debes ser feliz. Es una obligación, por ser tú.
Eres una de esas personas que me alegran el día, no sé cuanto durará, pero está buen este rollito.
Venga lúcete, que yo, disfruto.

24 de agosto de 2011


La habitación, un ápice de ingenuidad, tensión sexual, cierto aroma a futuro fracaso, limitaciones emocionales, y la luz del Sol que se cuela entre las cortinas dan paso a una majestuosa escena 'de cómo chico conoce a chica, se destrozan el corazón y alimentan su vida a base de niñeces y sonrisas semifluidas.'


19 de julio de 2011

Hay historias que te cambian la vida, la forma de ver las cosas. Un día estás tan contenta con tu sandwich matinal, tu pelo mojado y tus zapatillas de correr y ¡pam! en una milésima de segundo, tu vida a cambiado. Desde luego que creo en los flechazos, me he llegado a enamorar en 18 segundos. Cuando pasan, te sientes jodidamente impotente, tonta, hipócrita, esperanzada y por lo tanto, ilusa. Es una sensación bonita, hasta que al día siguiente te invade el armario el miedo al 'no sé que ponerme'.

Te cambian, hay historias, que te cambian.

La mía en particular, resultó durar más que esos dieciocho segundos, afortunadamente, tuve tiempo suficiente para superar el miedo del monstruo del armario, el silencio incómodo y el parpadeo constante. Tuve tiempo de aprender, y aprendí. Me adapté a él, a su ritmo de vida, a sus manías, a sus defectos, a su madre, a su pierna enferma, a su boca inquieta, si, tuve mucho tiempo. Y él se adaptó a mi tanto como yo le dejé. Y por no ampliar mis límites, se acabó. Es jodido que creas que has cambiado tanto por una persona, para al final, descubrir que has sido tú la que no ha dejado que nadie se adapte a ti.
Por eso necesito, a estas alturas, apuntarme un pro. Hay historias, que te cambian.


14 de julio de 2011

Autonota:
Un defecto tuyo de dimensiones preocupantes : No sabes gestarte una vida, no sabes prepararte para ella.

3 de julio de 2011

A veces, por mucho que intentes ser mejor, debes de darle una tregua al tiempo, al corazón.
Para ser mejor, es necesario respirar.

1 de julio de 2011


Ojalá todo se redujese a un dolor de barriga, espalda, ovarios, a un dolor físico. Te duele, pero al fin y al cabo se acaba pasando, con pastillas, antídotos, antibióticos, operaciones.. aunque te abran el pecho en canal, tu dolor se acabará pasando, es simple. Sólo tienes que seguir unas pautas, recurrir a alguien que sepa como curarte, los médicos siempre están ahí. Pero cuando no sabes de dónde proviene el dolor, cuando no tienes ningún órgano dañado, ni siquiera tienes un rasguño del que quejarte y te da la impresión de que todo está roto dentro de ti, que no corre la sangre, en ese momento, tienes que concienciarte de que estás perdido, y la cura no es tan simple como buscar a alguien que sepa como arreglarte.


A veces, solo necesitas reposo y tener un deseo, enfrascarte en él, morderte los labios, cerrar los ojos y esperar, a que ese deseo, te llene una centésima parte, de lo que antes llenaba aquello que ahora está roto.
'Hoy será navidad, hoy será navidad, hoy será navidad, hoy será navidad...'

27 de junio de 2011










Todo se rompe. Las lavadoras se rompen, los ordenadores se rompen,los huesos, los besos, el aire, las bombillas y las piedras, también se rompen.
Hay veces en que las roturas, no se ven a simple vista. Se denotan con un pálpito, con una revisión, con una inspección interna. Llegar a este paso, a tener que mirar dentro, es lo peor que puede pasarte y más cuando lo que se ha roto, eres tú, tú misma. Te sientes débil, floja, pero inteligente. Te estás curando, eres inteligente.
Cuando echas una ojeada, a lo que tienes dentro, a todo ese conjunto de palabras, recuerdos, músculos, carreras de escalofríos, pálpitos incontrolados, puntos mal dados, cicatrices a medio curar... cuando ves todo eso, te entran ganas de vomitar, y no parar hasta soltarlo todo, absolutamente todo. Soltar todo ese líquido maloliente y repugnante de tu cuerpo para que no vuelva. Pero eres tú, es tu vida, y es tu cuerpo. Es tu alma. Y el alma, no se puede vender a cualquier precio. Por lo tanto, ya que sería una tontería vender la mía, porque no me llegaría ni para una uña nueva, voy a intentar acondicionar todo esto. Voy a ponerlo bonito, a ordenarlo, a limpiarlo y latiré con más fuerza. Se regenerará todo, y podré disfrutar de mis entrañas. No las quiero, no hacen mas que tonterías, pero disfrutaré de ellas odiándolas.

Fabricar recuerdos no es tan malo, al menos, cuando estamos solos con nosotros mismos, no estaremos tan solos. Recomponerse, no es fácil, pero puedes disimular facilmente, si vas totalmente erguido, saludas y sonríes.


11 de junio de 2011


Es bonito sentir cosas, lo que sea.
Es extraordinario.
Sentir que estás vivo, celebrar con cada latido, que, ¡joder! no estamos muertos no, estamos de parranda. Es estupendo, o no?


Visto de esa manera, no está nada mal. Pero daría lo que fuera, por, en muchos casos, ser una piedra. Una piedra fría, a la que los años no le pesasen, sólo le rozasen un poco el rostro. Algo, un ser inerte, daría lo que fuera. Las piedras no tienen recuerdos, no les duelen; nadie les hace daño, son fuertes, y aunque les partan en dos, sus mitades siguen siendo igual de robustas e indelebles. Les envidio. A mi me rompen en dos y las partes en las que me suelen dividir, se subdividen entre ellas, quedando mis trocitos, pequeñitos, repartidos por el suelo, disponibles para cualquiera que tenga algo que aportarles. Y a la hora de reconstruirte delante del espejo, se te ha olvidado. Se te olvidó quién eras, y lo único que consigues hacer, es un nuevo proyecto de persona; esquematizas tus expectativas, y te construyes de manera que parezca imposible que te vuelvan a desmoronar los esquemas. Yo lo hice, y tú también, y tú y tú y tú...
Por eso, tenía razón aquel viejo ambulante en las calles, 'somos una sucesión de cambios, que nos cocemos nosotros mismos, para después darnos cuenta de que por dentro, estamos totalmente crudos'; somos patatas. Y mi patata hoy está agotada, más que agotada, está disgustada y somnolienta; está confundida, y no quiere regenerarse tan seguido. Quiere quererte mucho, muchísimo, quererte hasta que se acelere por sí sola, cada minutito.

Pero el ser humano es así.
El ser humano se vuelve frágil y vulnerable, se parte y se reconstruye, se lamenta y se alegra, pega saltos y suma derrotas; el ser humano es vida en verso, y en prosa, es vida en todos y cada uno de sus sentidos. Y la vida duele, pero como no, es una bendita condena, que estamos destinados a cumplir. La cárcel natural de las palabras, los sentimientos y los recuerdos.

Que todo sean eso, recuerdos.

26 de mayo de 2011

Me encierras en la persona que había jurado dejar atrás.
Contigo es imposible ser otra que no sea yo, y me asusta.
Me asusta mirarte y encontrarme en tus ojos, porque me tengo un miedo horroroso.
Y no se cómo, a veces haces que me olvide de él, y que no me dé pánico mirarme por dentro.
Supongo que me haces mejor persona, me obligas a avanzar.








Te quiero
Supongo que la vida está hecha de todos esos momentos que vamos recogiendo con las manos, con los ojos, con el corazón. Momentos que pueden durar una hora, un día o una semana. Esos pequeños ratos, dónde alguien o algo, te hace sonreír, porque son sólo esos los que se quedan aquí dentro.
Es precioso sentir, que tienes un recuerdo que te inspira, que te gusta y que no duele, al menos en un primer contacto. Recordar yo que sé, la playa, las alturas, la rapidez, las carcajadas, el gas y el pecado, la luz clara y el roce de tus mejillas, de tus manos. Saber que uno de tus recuerdos más valiosos, uno de los que te han formado como persona, como humano, está encerrado en el color de unos ojos, de sólo esos ojos, es acojonante. Porque no he visto jamás un color tan auténtico, transparente e inocente. Mi recuerdo está ahí, en esa sensación.
Cada vez que no tengo nada que hacer, reflexiono, llámame idiota, masoquista o niña, pero lo hago. Y cada vez que busco un motivo, una razón para no rendirme, para valorarme y reconocerme, apareces. Aparece el motivo que me hizo volver a creer, con una sola sonrisa, una solaM me ayuda a no perderme, a esquivarme cuando me escapo de lo que hay aquí dentro.
Y me repito una vez más.
La vida está llena de momentos, de nada más. Ya te digo, pueden duran siglos o milésimas de segundo, pero estás echo de ellos; de un encuentro, de la casualidad, de un plan, de una cita, de mil citas, de carreras, de estirones, de amaneceres y anocheceres, de besos, miradas y abrazos. Joder, estamos echos de buenas intenciones y desastrosos finales. No me jodas, es increíble.
No intentes buscar nada definitivo, en cualquier lado, momento o circunstancia, creces un poquito más.

1 de mayo de 2011

¿Qué buscas?

Deja de mirarte en el espejo con la sensación de estar solo, deja de buscarte en otros ojos durante todo el día, deja de manipular tus manos en busca de otras más sumisas; no hay medias naranjas disponibles en todas las farolas, y no todo el mundo es tan afortunado cómo piensas. Todos tenemos un infierno moral, algunos secretos dolorosos, motivos para no sonreír en abril. Meneamos el trasero en busca de alguna mirada pretenciosa, es natural, pero no hagas de eso tu leyenda personal. Existen colores, imágenes, sensaciones, recuerdos, alegrías y interiores en cada calada que le das al cigarro, en cada esquina que doblas, en cada trago que bebes, en cada beso que das en busca de otro. Entiende de una vez, que lo que llevamos toda la vida esperando, pasa mientras nos dejamos los ojos en las agujas del reloj. Levanta la mirada, mírate, estás ahí, enfrente tuya en el espejo, eres tú, búscate en tus ojos, tócate las manos, tócate. Eres precioso, y ahí fuera, puede que encuentres algo de valor, pero sólo, si ves con los ojos, con los que veo yo.

29 de abril de 2011

Hay cosas que cuestan encontrar, o mejor dicho, cuesta darse cuenta de que las has encontrado.
Hoy te veo aquí, y en lo único que pienso, es en tu forma de pensar; lo único que digo, es lo que dices cuando no dices nada. Y si, a mi izquierda o a mi derecha, estás aquí; cerca, pretiño, conmigo.

'-No te duermas, espera, sólo un poco, un poco más...'

Dios, me estás comiendo el coco de una manera impresionante, y no tú, sino yo, es decir, este 'nosotros'; es tremendo el huracán que formas aquí, el cacao mental que radicas con unos besos y un par de caricias, el Big y el Bang, el pro y el contra; todo, lo construyes, lo derribas y lo arreglas, tú.

23 de abril de 2011

Querido 23:

Tras algunos años de incoherencia arrastrada por la melancolía y la nostalgia que te caracteriza, has vuelto a aparecer, para darme otro quebradero de cabeza. Esta vez, en marzo. No has elegido mal, es un mes que llevo en la sangre. Este en concreto, no ha llovido mucho, ha sido más bien soleado, no lo has hecho tan mal.
Has querido salir otra vez de la cajita de cenizas dónde te enterré, por ahora, lo has hecho bien, ha sido un mes impensable, de estos que te hacen sentir mejor persona, de esto que dices 'qué cojones! quiero otro así', lleno de historias, anécdotas, incendios, pinchazos, pinchazones, fuego y calma.
Contigo a mi vera, temo que algo salga bien, pero tengo la esperanza, de que ésta vez aparezcas para hacer algo de provecho, y no lo que llevas haciendo hasta ahora. Confío en ti, una vez más.





19 de abril de 2011





No sé sentir si tú no estás dentro, no sé qué es un parpadeo si no eres capaz de demostrarme que sigue existiendo ese moviemiento. No es sencillo tener un nudo en la garganta a pesar de que las cosas surjan mejor de lo planeado, no es sencillo verte sin sentir; sin sentir, sin más.
Nostalgía, melancolía, agobio, terror, estrógenos, gas, fuego, calor, nerviosismo, música, aprieto, juntos...separados. Juntos eramos enormes, y ahora, bajar desde aquel universo, es una sensación horrorosa, es bajar en picado, caer desde un precipicio, a sabiendas de que tú no estarás debajo, de que tú no caes conmigo. Una vez aquí, me acostumbro al olor del siguiente colchón, y a las imágenes mediocres que inhundan la habitación, se está bien, no te voy a engañar, pero te echo de menos.
He aprendido a salir a la calle con la esperanza de que algo nuevo me queme, y lo destruya todo, pero por ahora, sólo me sé la teoría. Parece sencillo.

27 de marzo de 2011


Si alguna vez has pensado en encenderme, has fallado. Me has incendiado por completo, a mí, a mi cabeza, a mi sentido; las manos se me caen flojas, los pies cadecen de equilibrio y joder, mi ropa, ¿dónde ha quedado? Te has cargado incluso tus recuerdos, tus cagadas, tus malas pisadas, tus manos frías, has roto los esquemas de tu idea en mi cabeza, y por más que intento apagarme, soy incapaz; Incapaz de moverme en tu contra, porque este calor te juro que me está partiendo, me está dejando al descubierto, se ha evaporado todo y solo queda el invierno, y la playa, el mar y el viento, el desliz de tu sonrisa en mi almohada, las ganas de... joder, solo tengo ganas.
No sé como cojones lo has hecho, pero podría tener mil y una cosas en la cabeza, cientos de personas, decenas de bocas... y tú y tus historias de media jornada las han borrado todas; todo.
El estado de pánico pasa a su segunda fase, asimilo; Disfruto.
Incéndiame más a menudo, es divertido, tener la seguridad de que al menos, existe algo, una sensación que todavía pueda hacer que rompa una sonrisa.


24 de marzo de 2011

El amor es la emoción mas compleja, los seres humanos son imprevisibles. No hay lógica en sus emociones.

11 de marzo de 2011

Un soul lento, esto de vivir.


Y cumplir, ya sea con tu vieja o tu parienta, cumplir.
Cumplir con uno mismo, apartándose del vicio, que mal visto es un capricho, y a mí, me hace inmortal.
Cumplir con tus 49 recién vividos, soplar, cruzar los dedos y blasfemar para que los siguientes vengan con la misma velocidad;
y así, de año en año vamos cumpliendo con esta relación de juez y parte que desde enana me enseñaste, y hoy pretendemos demostrar, haciéndonos los duros, con una mueca en la cara, un 'baja la persiana' y volvemos a empezar.
Felicidades, papá.
A por los cincuenta.
En su huída se encontrarán con una chica que está segura de amar, pero no de comprometerse a amar para siempre; con una mujer perturbadora que vive sola con una ciega que nunca quiso trabajar y acabó cultivando las rosas más bellas.

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